Cómo calcular el ahorro energético de un nuevo sistema de climatización

Cómo calcular el ahorro energético de un nuevo sistema de climatización

Sustituir un sistema de climatización antiguo por un equipo más eficiente puede reducir considerablemente el consumo de una empresa. Para saber si esta mejora puede generar Certificados de Ahorro Energético, Caelution analiza la instalación anterior, las características del nuevo sistema y las condiciones de funcionamiento que permiten calcular el ahorro de energía final.

Este cálculo no consiste simplemente en comparar dos facturas eléctricas. El consumo puede variar por las temperaturas exteriores, los horarios, la ocupación del edificio o los cambios en la actividad.

Para acreditar correctamente el ahorro, es necesario aplicar una metodología adecuada y demostrar que la reducción del consumo procede realmente de la renovación de la climatización.

1. Comparar la situación anterior con la nueva instalación

El punto de partida es identificar cómo funcionaba el sistema antes de la renovación. Es necesario conocer qué tipo de equipo se utilizaba, qué potencia tenía, cuál era su rendimiento y qué espacios climatizaba.

A continuación, estos datos se comparan con las características del nuevo sistema. El nuevo equipo debe ofrecer un servicio equivalente, pero consumiendo menos energía.

Entre los datos que conviene recopilar se encuentran:

  • Tipo de generador de climatización anterior.
  • Marca y modelo de los equipos retirados.
  • Potencia térmica instalada.
  • Rendimiento energético de los equipos antiguos.
  • Tecnología y eficiencia del nuevo sistema.
  • Superficie climatizada.
  • Uso de calefacción, refrigeración o ambos servicios.
  • Horas anuales de funcionamiento.
  • Temperaturas habituales de consigna.
  • Zona climática del edificio.

El catálogo vigente del Sistema CAE incluye actuaciones del sector terciario como la sustitución de generadores de climatización por bombas de calor. Cada ficha técnica establece la fórmula de cálculo, los requisitos y las pruebas que deben aportarse.

Cuando no se dispone de información suficiente sobre los equipos antiguos, puede resultar difícil definir la situación de referencia. Por ello, es recomendable documentarlos antes de retirarlos.

2. ¿Qué factores intervienen en el cálculo del ahorro?

El ahorro energético representa la diferencia entre la energía que habría consumido el sistema anterior y la que necesita la nueva instalación para prestar un servicio equivalente.

En una actuación estandarizada, la ficha correspondiente indica qué variables deben utilizarse. Dependiendo del proyecto, pueden tenerse en cuenta el rendimiento estacional, la demanda térmica, la potencia, la superficie del edificio o la zona climática.

Los principales factores son:

  • Rendimiento del equipo anterior: indica cuánta energía necesitaba para generar calefacción o refrigeración.
  • Eficiencia del nuevo sistema: permite estimar el consumo necesario para ofrecer el mismo servicio.
  • Demanda energética: depende de las características y el uso del edificio.
  • Zona climática: condiciona las necesidades anuales de calefacción y refrigeración.
  • Superficie climatizada: determina el alcance real de la actuación.
  • Horarios de funcionamiento: influyen en el consumo anual de los equipos.
  • Tipo de servicio: una instalación puede producir refrigeración, calefacción, agua caliente o varios servicios.

En las bombas de calor pueden utilizarse coeficientes de rendimiento estacional que reflejan la eficiencia del equipo a lo largo del año y no únicamente en unas condiciones puntuales de laboratorio. Las fichas y anexos del catálogo definen los factores aplicables según el tipo de actuación.

El resultado final se expresa en kWh de energía final ahorrada. Cada kWh acreditado equivale a un CAE.

3. ¿Por qué no basta con comparar facturas?

Comparar el consumo anterior y posterior puede aportar información útil, pero no siempre permite atribuir toda la diferencia al cambio de climatización.

Por ejemplo, una empresa puede consumir menos porque ese año ha tenido menos actividad, ha reducido los horarios o ha ocupado una superficie inferior. También pueden existir diferencias importantes entre un verano muy caluroso y otro con temperaturas más moderadas.

Algunos factores externos que pueden alterar la comparación son:

  • Cambios en la ocupación del edificio.
  • Ampliaciones o reducciones de superficie.
  • Modificaciones de los horarios laborales.
  • Variaciones en la producción.
  • Cambios en las temperaturas exteriores.
  • Renovación simultánea de otras instalaciones.
  • Nuevos usos de los espacios.
  • Periodos de parada o cierre.

Por este motivo, el cálculo debe intentar aislar el efecto de la actuación. En una ficha estandarizada, esta separación se realiza aplicando la fórmula oficial. Si el proyecto no encaja en ninguna ficha, puede ser necesario elaborar una metodología específica como actuación singular.

En estos casos, pueden analizarse consumos históricos, mediciones, datos climáticos e información sobre el nivel de actividad. El objetivo es construir una situación de referencia sólida y verificable.

4. ¿Qué documentación permite acreditar el cálculo?

Los datos utilizados en el cálculo deben justificarse documentalmente. No basta con indicar la potencia o el rendimiento de los equipos si no puede demostrarse de dónde procede esa información.

Antes, durante y después de la renovación, conviene conservar:

  • Facturas de compra e instalación.
  • Presupuestos aceptados.
  • Fotografías de los equipos antiguos y nuevos.
  • Placas de características.
  • Fichas técnicas de los fabricantes.
  • Certificados de instalación y puesta en servicio.
  • Planos o esquemas de la instalación.
  • Información sobre la superficie climatizada.
  • Datos de consumo energético.
  • Fechas de inicio y finalización de los trabajos.
  • Justificantes de retirada de los equipos anteriores.
  • Documentos que acrediten la titularidad del ahorro.

La calidad de la documentación puede determinar qué parte del ahorro se reconoce. Cuando faltan pruebas sobre la instalación anterior, el expediente puede necesitar aclaraciones o perder una parte de su potencial.

Calcula el potencial CAE de la nueva climatización

Calcular el ahorro energético de un nuevo sistema de climatización requiere comparar dos situaciones equivalentes, aplicar la metodología correcta y justificar todos los datos técnicos utilizados.

Un análisis previo también permite estimar el número de CAE que podría generar la actuación e incorporar la posible compensación económica al estudio de rentabilidad.

Caelution revisa las características de los equipos, calcula el ahorro de energía final y prepara la documentación necesaria para gestionar su verificación y monetización.

Si tu empresa ha renovado la climatización o tiene previsto hacerlo, contacta con Caelution para calcular el potencial de ahorro del proyecto y comprobar si puede generar Certificados de Ahorro Energético.

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