¿Has realizado mejoras energéticas este año? Septiembre es un buen momento para revisar si pueden generar CAE

¿Has realizado mejoras energéticas este año? Septiembre es un buen momento para revisar si pueden generar CAE

A lo largo del año, muchas empresas renuevan equipos, mejoran instalaciones o introducen cambios para reducir el consumo energético. Algunas de estas actuaciones pueden tener potencial para generar Certificados de Ahorro Energético, y Caelution ayuda a revisar si las mejoras ejecutadas cumplen los requisitos necesarios para acreditar y monetizar el ahorro.

Septiembre es un buen momento para realizar esta revisión. La vuelta a la actividad permite recuperar facturas, informes técnicos, fotografías y datos de consumo que pueden haber quedado dispersos durante los meses anteriores.

El objetivo es identificar actuaciones que ya se han ejecutado y comprobar si todavía disponen de la documentación necesaria para iniciar una gestión CAE.

1. ¿Qué actuaciones conviene revisar?

Cualquier actuación que haya reducido el consumo de energía final puede merecer un primer análisis. Esto no significa que todas las mejoras generen CAE, pero sí que conviene revisarlas antes de descartar esta posibilidad.

Durante el año, una empresa puede haber ejecutado actuaciones como:

  • Sustitución de la iluminación convencional por LED.
  • Renovación de sistemas de climatización.
  • Instalación de bombas de calor.
  • Sustitución de calderas o generadores térmicos.
  • Renovación de motores, bombas o compresores.
  • Instalación de variadores de frecuencia.
  • Mejora de sistemas de refrigeración.
  • Recuperación de calor en procesos.
  • Mejora del aislamiento térmico.
  • Sustitución de ventanas o cerramientos.
  • Incorporación de sistemas de control o automatización.

También pueden existir actuaciones más específicas vinculadas a procesos industriales o instalaciones singulares.

El primer paso consiste en elaborar una relación de todas las mejoras ejecutadas e identificar la fecha, el coste, los equipos sustituidos y la reducción de consumo que podría haberse conseguido.

2. La documentación disponible puede marcar la diferencia

Un proyecto puede haber generado un ahorro real, pero esto no siempre es suficiente para tramitar CAE. Es necesario poder demostrar qué existía antes de la intervención y qué instalación existe después.

Por ello, conviene buscar y ordenar:

  • Facturas de los equipos.
  • Facturas de instalación.
  • Presupuestos aceptados.
  • Fichas técnicas.
  • Fotografías anteriores y posteriores.
  • Placas de características.
  • Certificados de instalación.
  • Informes de puesta en servicio.
  • Registros de consumo.
  • Documentos de retirada de los equipos antiguos.
  • Planos o esquemas.
  • Documentos relacionados con subvenciones.
  • Acreditación de la titularidad del ahorro.

Cuando los equipos antiguos ya han sido retirados, puede resultar más difícil recuperar determinados datos. Aun así, pueden existir facturas, informes de mantenimiento, inventarios o documentación técnica que permitan reconstruir la situación anterior.

Por este motivo, no conviene descartar directamente una actuación solo porque ya esté finalizada. Lo más adecuado es revisar primero qué pruebas se conservan.

3. ¿Cómo saber si una actuación ya ejecutada tiene potencial CAE?

Una vez identificada la mejora, es necesario analizar si existe una metodología que permita calcular el ahorro.

En las actuaciones estandarizadas, el catálogo CAE establece una ficha con los requisitos, la fórmula y la documentación necesaria. En otros proyectos puede ser necesario estudiar la actuación como singular.

Para realizar una primera valoración, conviene comprobar:

  • Qué tecnología se ha sustituido.
  • Qué tecnología se ha instalado.
  • Cuándo se ejecutó la mejora.
  • Qué consumo tenía la instalación anterior.
  • Qué rendimiento ofrecían los equipos antiguos.
  • Qué rendimiento tienen los nuevos.
  • Cuántas unidades se sustituyeron.
  • Cuántas horas funcionan anualmente.
  • Si existe una ficha estandarizada aplicable.
  • Si puede demostrarse la titularidad del ahorro.

La viabilidad no depende únicamente del tipo de actuación. Dos empresas que hayan ejecutado una renovación similar pueden obtener resultados diferentes si una dispone de toda la documentación y la otra no puede demostrar la situación anterior.

Por ello, el análisis debe realizarse de forma individual.

4. ¿Qué ocurre si durante el año se han realizado varias mejoras?

Es habitual que una empresa no ejecute una única actuación, sino diferentes renovaciones a lo largo de los meses.

Por ejemplo, puede haber cambiado la iluminación en enero, renovado la climatización en primavera y sustituido motores durante el verano.

En este caso, conviene revisar todas las actuaciones conjuntamente. Esto permite obtener una visión global del potencial de ahorro e identificar qué medidas pueden resultar más interesantes.

Una revisión anual puede ayudar a:

  • Localizar actuaciones que habían pasado desapercibidas.
  • Ordenar la documentación disponible.
  • Detectar proyectos con mayor potencial de ahorro.
  • Identificar carencias documentales.
  • Estimar el volumen total de CAE.
  • Priorizar las tramitaciones.
  • Evitar perder información con el paso del tiempo.
  • Mejorar la planificación de futuras inversiones.

También es una buena oportunidad para establecer un procedimiento interno. A partir de ese momento, cada nueva actuación energética puede documentarse desde el principio pensando en una posible futura gestión CAE.

5. ¿Por qué conviene hacer esta revisión en septiembre?

Septiembre es un punto de transición. Muchas empresas recuperan la actividad después de las vacaciones y comienzan a preparar los presupuestos y las actuaciones del último trimestre.

Aprovechar este momento para revisar las inversiones realizadas durante el año permite no dejar posibles ahorros sin analizar.

También facilita la toma de decisiones sobre nuevas actuaciones. Si la empresa descubre que una renovación anterior tenía potencial CAE, puede incorporar este criterio en los proyectos que ejecutará a partir de ahora.

Además, organizar la documentación cuando todavía es reciente reduce el riesgo de perder facturas, fotografías, datos técnicos o información sobre los equipos retirados.

Revisa las actuaciones antes de dar el ahorro por perdido

Las mejoras energéticas realizadas durante el año pueden tener un valor que va más allá de la reducción de la factura. Cuando el ahorro puede calcularse, documentarse y verificarse correctamente, puede llegar a convertirse en Certificados de Ahorro Energético.

Caelution revisa las actuaciones ejecutadas, analiza la documentación disponible, calcula el potencial de ahorro y estudia qué opciones existen para gestionar su monetización.

Si tu empresa ha renovado equipos o instalaciones durante este año, contacta con Caelution para revisar los proyectos y comprobar si alguno de ellos puede generar CAE.

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