Refrigeración comercial en verano: cómo convertir el ahorro energético en una compensación económica
Durante el verano, los sistemas de refrigeración comercial trabajan con mayor intensidad para conservar alimentos y bebidas a la temperatura adecuada. Supermercados, restaurantes, tiendas de alimentación, hoteles y otros negocios pueden reducir este consumo mediante equipos más eficientes, y Caelution analiza si el ahorro generado puede acreditarse y monetizarse a través de los Certificados de Ahorro Energético.
La refrigeración suele funcionar durante muchas horas o incluso de manera ininterrumpida. Por este motivo, una mejora aparentemente pequeña en el rendimiento de los equipos puede representar un ahorro importante al final del año.
Sin embargo, para obtener una compensación económica no basta con reducir la factura eléctrica. Es necesario identificar la actuación adecuada, calcular el ahorro de energía final y reunir la documentación exigida por el sistema CAE.
1. ¿Por qué aumenta el consumo de refrigeración durante el verano?
Las temperaturas exteriores elevadas obligan a los equipos de refrigeración a trabajar durante más tiempo para mantener estable la temperatura interior. Esta situación puede incrementar el consumo, especialmente cuando los aparatos son antiguos, están mal regulados o no reciben un mantenimiento adecuado.
La apertura frecuente de puertas, la carga de productos todavía calientes o la mala ventilación de los condensadores también pueden aumentar el esfuerzo del sistema. En establecimientos con una actividad elevada durante el verano, estos factores pueden acumularse y provocar un incremento considerable del gasto energético.
Algunos de los problemas más habituales son:
- Equipos antiguos con un rendimiento energético bajo.
- Puertas o juntas que no cierran correctamente.
- Acumulación de hielo en los evaporadores.
- Condensadores sucios o con poca ventilación.
- Temperaturas programadas por debajo de lo necesario.
- Apertura constante de puertas y vitrinas.
- Iluminación interior poco eficiente.
- Ausencia de sistemas de control y monitorización.
- Colocación de alimentos calientes dentro de los equipos.
- Falta de mantenimiento preventivo.
Revisar estos elementos ayuda a reducir el consumo sin comprometer la conservación de los productos. También permite detectar qué equipos han quedado obsoletos y valorar si conviene reformarlos o sustituirlos.
2. ¿Qué actuaciones de refrigeración pueden generar CAE?
El catálogo vigente del Sistema CAE incluye medidas estandarizadas específicas para el sector terciario relacionadas con los aparatos de refrigeración para alimentos y bebidas de venta directa.
Entre estas medidas se encuentran el reformado de aparatos de refrigeración, recogido en la ficha TER190, y la sustitución de aparatos de refrigeración con función de venta directa, contemplada en la ficha TER200. La ejecución de una actuación incluida en el catálogo puede dar derecho a la emisión de CAE cuando se cumplen las condiciones técnicas y documentales aplicables.
Estas actuaciones pueden afectar a equipos como:
- Vitrinas refrigeradas de supermercados.
- Congeladores comerciales.
- Armarios refrigerados.
- Expositores de bebidas.
- Muebles frigoríficos abiertos o cerrados.
- Equipos de refrigeración destinados a la venta directa.
- Aparatos utilizados en comercios y establecimientos hosteleros.
El reformado puede incluir determinadas modificaciones destinadas a reducir el consumo del equipo existente. La sustitución, en cambio, implica retirar el aparato antiguo e instalar uno nuevo con un consumo anual inferior.
No cualquier reparación o cambio genera automáticamente certificados. La actuación debe coincidir con el ámbito de la ficha correspondiente y cumplir sus requisitos. Por ello, es recomendable realizar una valoración técnica antes de iniciar los trabajos.
3. ¿Cómo se calcula el ahorro energético?
En una actuación estandarizada, el cálculo se realiza siguiendo la fórmula definida en la ficha oficial. Esta metodología permite comparar el consumo anual de referencia del aparato sustituido con el consumo anual del nuevo equipo.
En el caso de la sustitución de un aparato de refrigeración con función de venta directa, la ficha TER200 tiene en cuenta el consumo anual del equipo nuevo y el consumo anual de referencia del aparato anterior. La diferencia permite determinar el ahorro de energía final asociado a la renovación.
Por ejemplo, si un supermercado sustituye varios expositores refrigerados por equipos más eficientes, es necesario calcular el ahorro de cada unidad y sumar los resultados. El volumen total obtenido se expresa en kWh de energía final ahorrada.
Cada kWh acreditado puede representar un CAE. Posteriormente, estos certificados pueden transmitirse dentro del sistema a cambio de una contraprestación, lo que permite recuperar una parte del coste de la inversión en eficiencia energética.
El resultado dependerá de factores como:
- El número de aparatos reformados o sustituidos.
- El consumo anual de los equipos antiguos.
- El consumo de los nuevos modelos.
- Las características técnicas de los aparatos.
- La fecha de ejecución de la renovación.
- El cumplimiento de las condiciones de la ficha.
- La calidad de las pruebas aportadas.
Por este motivo, dos establecimientos que sustituyan el mismo número de equipos pueden generar un volumen de CAE diferente.
4. ¿Qué documentación debe conservarse?
La documentación debe demostrar la situación anterior, las características de los nuevos equipos y la ejecución real de la mejora.
Cada ficha del catálogo indica los documentos que deben aportarse al expediente de solicitud. El catálogo también puede actualizarse periódicamente, por lo que siempre debe consultarse la versión vigente antes de preparar la actuación.
En general, conviene conservar:
- Facturas de compra e instalación.
- Fichas técnicas de los aparatos nuevos.
- Fotografías de los equipos antiguos y nuevos.
- Imágenes de las placas de características.
- Información sobre la marca, el modelo y el consumo anual.
- Justificantes de retirada o gestión de los aparatos sustituidos.
- Certificados o informes de los trabajos ejecutados.
- Documentos que acrediten la titularidad del ahorro.
- Relación detallada de todas las unidades afectadas.
Un error habitual es retirar los equipos antiguos antes de fotografiarlos o registrar su modelo. Esta falta de información puede dificultar el cálculo o impedir que una parte del ahorro sea reconocida.
Monetiza el ahorro de la refrigeración comercial
La renovación de los sistemas de refrigeración puede reducir el consumo eléctrico, mejorar la conservación de los productos y disminuir el coste energético del negocio. Cuando la actuación cumple los requisitos del Sistema CAE, también puede generar una compensación económica.
Caelution estudia los equipos existentes, identifica la ficha aplicable, calcula el ahorro y prepara la documentación necesaria para gestionar su verificación y monetización.
Si tu negocio quiere renovar vitrinas, congeladores u otros aparatos de refrigeración comercial, contacta con Caelution antes de retirar los equipos antiguos para comprobar qué potencial CAE puede generar el proyecto.


